Voy a hacerte un poema en versión original de una lengua secreta y húmeda, que nombre el escozor, la ceguera, el escalofrío, que desazonan el aire cada vez que me dejas. Los subtítulos tendrás que ganártelos.
Te afanas en la espiral de un iris, de un ombligo, de una vulva. En su fuerza gravitatoria converges, te expandes en ondas de hongo nuclear. Polvo eres. En polvo te convertirás.
No eres protagonistade unanovela larga con coherencia, nudo y desenlace. Vives a retales sueltos que te dejan un impacto súbito hasta el siguiente fragmento. Lees un poema que dura en tu retina lo que un soplo o un orgasmo. Después coges el coche, echas gasolina, maldices por costumbre al gobierno, esquivas las tripas dispersas de un perro en el asfalto, que duran en tu retina lo que un soplo o un orgasmo.
Después de todo vino la nada y después puré de palabras y sed y voces pegadas debajo de la mesa como chicle infantil. Por la ventana flotan cadáveres. Descorchar el frío beber no masticar y todo pasa hasta dejar sin saldo el tiempo. Empezar.
Mi casa está viva. Los techos se alejan en tanto me enredo en mi manta y el frío parece espiarme, alerta, adherido a las paredes. Si me percibe triste, se rebela. El caos toma el mando cuando ando perdida en un mar de papeles e inopias. Se revuelve contra mí, desordena mis cosas, mientras me escondo en un poema trepando por un hilo de araña. Aunque cierre los ojos, no respire, o me quede quieta, la casa me siente y llora por una gotera, resquebraja algún mueble, o cruje en lamentos. Salgo a la calle cada día, pero cuando vuelvo, huele a invierno en cada esquina de mi casa, cada vez más alta y yo más pequeña. Imagen: Xi pan. Siesta.
"Mi alma hoy está triste hasta el cuerpo. Todo yo me duelo, memoria, ojos y brazos." FERNANDO PESSOA
Mi silueta me contiene, aunque nubla mi conciencia la aflicción.Bola de plomo es mi cabeza.
Cien orugas roen mis vísceras y percibo más lejos
de los filamentos descompuestos
que aflorancon la tensión de mis nudillos.
Mis huesos recelan su presencia en las articulaciones
y así, tristemente
observo que soy y estoy. Pero no entiendo por qué
me duele fuera de mis límites,
ni si me engaña una leve amargura de alma,
como las terminaciones nerviosas
acusancon dolor
un miembro inexistente
más allá del muñón.