Cada mañana de lunes a viernes, voy al trabajo en bici y me cruzo con las mismas personas. O casi.
Una mujer que pasea dos perros, y atiende más tarde en el asadero de pollos. Fruteros y pescaderos que descargan suministros. Adolescentes de tupé y mochila, cigarro en ristre, camino a clase. El que vende pañuelos en el semáforo y regala conversación o un "buenos días" que le devuelvo sobre ruedas si está verde. Un hombre de gorra y sonrisa, que figuro conserje porque está asomado en un portal no de belén y me dice "holaaaa" con una "a" larga, como la de los ingleses. Mujeres y hombres anónimos, distintos según los minutos de retraso, caminando muy serios, hacia la rutina laboral o acompañando a niños que van al colegio. Grupos de runners de colores fosforito y edad mediana. Turistas de maleta y de mochila. El repartidor de periódicos gratis con un remolino de clientes como palomas rodeándolo. Peatones, carteros, empleados de banca, policías, bicicletas y coches.
Mi día se despereza con energía de ciudad pequeña.
Quizá mañana falte alguno de estos actores matutinos. Quizá nadie lo note.
Quizá sea yo.
La muerte y la ausencia
a veces no son recursos literarios.
En memoria de Luis Alberto y los kilómetros compartidos. DEP.
Solo pretendo
desalar la cochambre
con lejía,
un poco de sol
y trepar
estratos naranja
para disipar
el desaliento.
Y una vez allí,
en calmada soledad,
dormir
otros tres años.
Imagen: Erika Kuhn. En la cuerda floja.
Busco un curso
para redondear mis vocales
y admitir tus consonantes
en clave de sol
que salga cada día.
Y hacernos música.
O silencio.
En su defecto,
acepto sugerencias
de cursos para cultivar
océanos.
Imagen: Petra Mrzyk y Jean-François Moriceau
Ver el mundo
con ojos de sol.
Imagen: Can Dagarslani.
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres(...)
Eduardo Galeano
Érase una pulga
que soñaba con saltar
libre de todos los perros.
Pero la noche era fría
y el pelo da abrigo.
"A veces me gustaría
acabar con todos ellos"
Renegaba, bregando entre
otras pulgas,
mientras su diminuta vida
jodidamente caliente,
se iba apagando.
Imagen: Congreso de los Diputados
Como una raíz
que levanta
el pavimento
ávida de vida,
me instalo
en tu corriente.
Con los pies sucios
de lluvia y mundo
sostengo
la tierra de tu pecho.
No creo en caminos,
enseres, semáforos,
edificios, aparejos.
Me estremecen
la luna y los quejidos
de amor en los tejados,
el cansancio de la risa,
los cántaros rotos,
almohadas, forjeceos
alumbrados al viento.
Imagen: Ugo Rondinone. Clockwork for oracles
Siete mares
arremeten
contra el nudo de mi cráneo
y ascienden
con un Leviatán
y veinte gritos en marejada.
Busco
el silencio
más adentro del pulso
y un ibuprofeno
en su sagrada forma
purifica
el desasir
de la maldita madeja.
Me rindo,
pierdo y gano
mi propia batalla
del equilibrio.
Hasta el siguiente asalto.
Imagen: Slava Triptih