Como una raíz
que levanta
el pavimento
ávida de vida,
me instalo
en tu corriente.
Con los pies sucios
de lluvia y mundo
sostengo
la tierra de tu pecho.
No creo en caminos,
enseres, semáforos,
edificios, aparejos.
Me estremecen
la luna y los quejidos
de amor en los tejados,
el cansancio de la risa,
los cántaros rotos,
almohadas, forjeceos
alumbrados al viento.
Imagen: Ugo Rondinone. Clockwork for oracles
Siete mares
arremeten
contra el nudo de mi cráneo
y ascienden
con un Leviatán
y veinte gritos en marejada.
Busco
el silencio
más adentro del pulso
y un ibuprofeno
en su sagrada forma
purifica
el desasir
de la maldita madeja.
Me rindo,
pierdo y gano
mi propia batalla
del equilibrio.
Hasta el siguiente asalto.
Imagen: Slava Triptih
Delirio de luz
es hoy
comerse la haches
y exudar agua y sol.
Los efectos de este virus
son asfalto mojado
sobre mis manos
que descongestionan
témpanos
en gas y humo
y desdibujan
el deleite.
El instante encaja
y clausura
la sal.
Y es vida
el aire contaminado
del demonio
de primavera
y soy ojos
y sed.
Y te pienso.
Y se desahucia
el pan.
Imagen: Martijn van der Linden
Paz en la urbe.
Conexión Wifi al núcleo del dinero.
Rutina. Tráfico. Votantes.
La Tierra clama
y se hunde
sin cotizar en Bolsa.
Imagen: Elise Swopes.
Todo poema lleva un tú
que lo hace luciérnaga
en la noche del universo.
Los humanos-hormiga
nos dolemos
y amamos
en un radio
insignificante
como una fila
de puntos
suspensivos
surcando
simas tectónicas
sin ser conscientes
del vértigo.
Lo enorme no es visible
a nuestros ojos
de insecto.
Imagen: Tsuneaki Hiramatsu
Regreso al futuro 2015.
Del autorretrato al selfie,
Frida, siempre.
Imagen: Agencia Leo Burnett
¿Para qué gritar por escrito,
arriesgar una fortuna de monopoli,
crujir, amar sin romperse,
creer que ganas aire y luz
mirando en la oscuridad,
saltar al vacío imaginario?
Ensayar vida o suicidio
sobre un trozo de papel
sostiene y sacia
con la eficacia de un colador
sobre un caudal de esta nada.
Inútil, estúpida, insuficiente
pérdida de tiempo.
Imagen: Stefania Gambella.